Webcam
Una ventana al mundo o del mundo
Si este texto fuera un garabato, como esos que hago en mi libreta cuando estoy en una sala de espera o me tomo algú descanso. Empezaría por identificar algo, alguna cosa que me llame la atención. Si nada me llama la atención, escogería cualquier cosa. Es importante no tomarme demasiado tiempo decidiendo, o se para el tiempo si hacer trazado alguna raya lo cual iría encontra del propósito de dibujar. Ahora estoy en mi lugar en mi oficina en el edificio de Margaín. Frente a mi hay dos pantallas y una webcam, detrás alcanzo a ver postales e illustraciones que he coleccionado recientemente con una combinación de dibujos propios y notas. A mi izquierda, la pintura de una iguana. Sin embargo, me decido por observar la webcam que está justo enfrente de mi.
Acostumbramos observar dibujos o bocetos terminados, con una serie de detalles que pueden impresionarnos su fineza. Sin embargo, es muy probable que todos empezaron de forma similar: Con unos breves trazos generales de su forma a lapiz, siempre con la oportunidad de utilizar un borrador o una goma, si usted es español. Ahora, aquí el símil con este garabato literario se torna un poco distinto. ¿Cómo empezar a esbozar un texto? Si en mi caso escribo y sobre la marcha descubro aquello que estoy por escribir. Mejor dicho, no se que escribiré hasta que ya lo escribí. Pero intentemos esto, si este es un garabato literario de una webcam empecemos por lo general y luego vayamos a lo específico.
Un rectangulo, con un círculo en el centro que asu vez tiene un circulo más pequeño dentro de si. Este primer circulo está enmarcado en un rectangulo que de arriba hacia abajo divide el rectangulo más grande. No si antes mencionar el borde de quizá un milímetro inmedio que rodea todo este rectangulo, aquí amerita mencionar las esquinas redondas del rectangulo que forma la webcam. Ésta se encuentra postrada sobre un soporte que está sostenido directamente el escritorio. Su color es negro, y podemos observar por lo menos tres tonos de negro, primero por los materiales y luego por la textura de los mismos.
Yendo a lo más específico, observo una cubierta con un simbolo de candado, esta es una cubierta deslizable de izquierda a derecha, que permite bloquear la cámara si por alguna razón sintieses alguna sensasión de ser observado. Es curioso como este aparato sea una especie de ventana al mundo, o ventana del mundo, en la cual puedes permitir ser visto pero tenga cortinas que pueden abrir y cerrarse a discreción. Ahora me ves, ahora no me ves. Me hace pensar en como podemos cambiar simplemente por el hecho de ser observados. La naturaleza social humana nos obliga a reaccionar de estar forma, quizá sea imposible actuar y ser, independientemente de si soy observado o no. Sin embargo, que bueno que esta ventana puede cerrarse y abrirse.
Hay un detalle, del cual no he hablada, y es que si me fijo con detenimiento, el circulo en el centro está en realidad compuesto de varios círculos internos. Podríamos hablar de que primero existe una ranura circular la cual permite ver por lo menos 4 círculos, o franjas circulares de materiales diferentes. Esto confirma la cámara en si, el aparato o sensor que “percibe”, que observa, el ojo. Hay una condición física y particular de la luz que deriva en que los ojos sean circulares o semi circulares, y su explicación está fuera del alcance de este garabato. ¿Por que no hay ojos cuadrados? Este ojo, curiosamente está enmarcado en una estructura rectangular antes descrita. Esto porque, la webcam incluye también otros elementos, micrófonos. Aquellos que había dejado pasar, pero ya estamos en esa parte del garabato en que empezamos a observar detalles finos. Esta es una ventana al mundo que no solo permite dejar ver sino escuchar.
Una ventana pero solo en un sentido, ya que permite que me vean y me escuchen pero no me permite a mi ver a quien me ve o escuchar a quien me escucha. Eso puede o no ocurrir, sin embargo, por ahora queda fuera del alcance de este garabato literario.
Hola,
Gracias por leer este año, sigo escribiendo sin un propósito claro más que el de escribir. Me he dado cuenta que es importante para mi, saber que alguien me lee. Me gusta también escribir en mi libreta, solo para mi, solo para dejar los pensamientos fluir. Pero hay algo también, en mandar estas notas o garabatos, en compartirlos. Quizá lo vayamos descubriendo juntos este 2024. Por ahora, tomaré un descanso navideño aunque no descanso de escribir pero si de publicar. Gracias por estar ahí del otro lado, frente a tu pantalla móvil o de escritorio. Has sido presión social para motivarme a escribir, y eso lo aprecio mucho. Te deseo un bonito fin de año, y que este 2024 traiga aprendizaje y sabiduria.
Saludos,
Luis Aarón,


